La evaluación como tal siempre es un tema controversial que en ocasiones no deja contento a los estudiantes y tampoco al profesor. Por que cuando los alumnos obtienen malas calificaciones en cierta medida, es el docente quien también las recibe. La calificación que obtienen los estudiantes, es mitad esfuerzo de ellos y la otra mitad, esfuerzo de los profesores. Muchas veces se piensa que cuando hay malas notas son los alumnos los flojos, a mi parecer esta responsabilidad es compartida y si el docente no sabe motivar a los alumnos o no es capaz de entregar eficientemente los conocimientos por más esfuerzo que haga el estudiante, la nota no podrá ser mejor.
El concepto de nota creo que fue instaurado por nuestra incapacidad de ser honestos. Si no existieran las notas ¿quién estudiaría? Esta necesidad de calificar todo, de medir, cuantificar, creo que se debe a eso. De lo contrario, los contenidos serian entregados y cada quien tendría la responsabilidad de estudiarlos y aprenderlos sin que exista una calificación para aquello.
En otras palabras es el único instrumento que tienen los profesores de medir los conocimientos de los estudiantes, aunque a mi parecer la nota no indica cuanto uno sabe. En ocasiones no se equivoca e indica claramente si estudiamos o no, pero otras veces, no es así, desde mi experiencia personal, me ha ocurrido y he obtenidos malas calificaciones aun cuando, estudie, realice los ejercicios, etc.
Pero de no existir otra herramienta para cuantificar, tendremos que seguir recurriendo a este método. En ocasiones influye lo emocional, lo anímico, y no permite que los conocimientos que tiene los estudiantes afloren durante la evaluación.
Otra objeción resulta ser que las evaluaciones siempre son de tipo escrito y tal vez esta no sea la mejor forma para medir los conocimientos. Tal vez si fuesen orales como las temidas interrogaciones, los profesores tendrían un método más confiable del cual valerse. El problema está en que estas evaluaciones orales toman mucho tiempo y al llevar esto al contexto en el cual vamos a tener que hacer clases sería imposible, ocupar las dos horas a la semana que vamos a tener con nuestros estudiantes en evaluarlos ¿y a qué hora vemos los contenidos que corresponden según el marco? Un aspecto positivo de la evaluación oral es que esta nos permite conocer mucho mas a nuestro estudiantes y también nos da la posibilidad de un diálogo. Porque mediante la evaluación escrita identificamos solo a los que siempre obtienen malas calificaciones y no nos percatamos que quizás tenemos alumnos brillantes dentro del aula que tal vez lo único que quieren es un poco de nuestro tiempo y dedicación.
Claramente se hace difícil, esto de la evaluación sin embrago se hace imperante realizarla por lo antes mencionado, el problema está en que sabemos que la forma que estamos utilizando no es la más correcta pero no podemos optar a otra por el poco tiempo que tenemos con nuestros estudiantes.
Sin duda decir a ciencia cierta cuál es la forma más justa de evaluar a un estudiante sería mentir. Puesto que dentro del aula nos encontramos con una diversidad de estudiantes a los cuales les acomodan distintas formas de evaluación que no se pueden estandarizar y decir, con este método evalúo a todos mis estudiantes. Un buen adelanto de la ciencia podría ser una maquina que evalúe y que de seguridad que es un método efectivo que realmente nos está diciendo como están aprendiendo nuestros estudiantes, y si nosotros como docentes lo estamos haciendo bien o si en realidad las calificaciones de nuestros estudiantes nos demuestran que nuestra labor puede ser cuestionada.
Una forma de contrarrestar esto es incluir en las evaluación escritas distintas formas de preguntar los contenidos, es decir utilizar verdadero y falso, completación, esquemas, dibujos, preguntas de desarrollo, alternativas, etc., que nos permitan en parte atender a la diversidad de estudiantes que tenemos, pues sabemos que a muchos les acomodan mas las preguntas de un tipo pero a otros no.
La evaluación ideal tal vez se base en la evaluación oral o la evaluación escrita pero para cada alumno en particular, es decir hacer cuarenta y cinco pruebas distintas para cada uno de nuestro estudiantes multiplicado por los doce o trece curso que tengamos, sin duda una locura. Pero creo que estas si podrían ser unas evaluaciones justas. O bien decir escriba en una hoja todo lo que sabe de un tema en particular, esa también sería otra forma justa de evaluar, sabríamos el enfoque que le da el estudiante al tema, como lo aborda si se maneja o no. En definitiva el desarrollo del tema también nos puede dar luces para evaluar mejor.
La justicia en cuanto a la evaluación es un tema extenso y una crónica más que nada porque de encontrar en estos momentos un método para evaluar es probable que este en diez años mas este obsoleto porque los estudiantes que vamos a tener en diez años mas serán distintos a los que tenemos hoy y ese método claramente será inapropiado. Como lo es ahora por ejemplo enseñar a los niños las tablas de memoria, antes nos “aprendíamos” las tablas repitiéndolas, repitiéndolas hasta quedar cansados pero pasado un tiempo, estas se olvidaban fácilmente, si no eran recitadas periódicamente, se olvidan por qué no se aprendían, no era un conocimiento significativo. Ahora se les enseña a multiplicar primero y después a dividir, de esta forma mediante la ejercitación los estudiantes las aprenden y no las memorizan, como se hacía antiguamente, es decir de la práctica a la teoría y no de la teoría a la práctica. Este parece ser un método más eficiente para la enseñanza.
La evaluación, es una herramienta para los docentes, la tarea de estos es encontrar un buen método que les permita evaluar fielmente a los estudiantes. Evaluar eficazmente es tan importante como entregar conocimientos de calidad.
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2 comentarios:
Estimada Carol:
Tu artículo es bastante claro,pero con problemas de ortografía, buena redacción. No justificaste el texto.
Compruebas tu creencias mediante citas, y esperiencias personales, pero aún falta dar mayor realce a tus palabras.
logras un compromiso con tus potenciales lectores, pero no los persuades del todo, falta profundizar en el tema.
Tu nota es: 78
ATTE:
LA PROFESORA
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